La naturaleza humana: justicia versus poder
Febrero 8, 2009
Un pequeño libro de apenas 100 páginas (Editorial Katz): la trascripción de un debate televisivo de 1970 entre Noam Chomsky y Michel Foucault que parece haber tenido lugar ayer. ¿Existe algo que podamos llamar Naturaleza Humana? ¿Qué relación tiene la justicia y el poder? Chomsky, tal vez el más claro, el más comprensible, abre el fuego de la naturaleza humana a través del lenguaje: esa estructura que parece que tenemos todos los seres humanos, para independientemente de las más variadas condiciones externas, ser creativos y llegar a un sistema de comunicación común –el lenguaje- que nos permite entendernos. ¿es eso la indicación de una naturaleza humana? Foucault lleva entonces el debate a la creatividad científica, a la invención. Ahí introduce su concepto de rejilla, el entorno cultural y social, que sostiene la creatividad y que cambia con la evolución histórica. La naturaleza humana cambia con el ambiente.
¿Y la justicia? Chomsky cree en ella. Cree en la evolución hacía sociedades cada vez más justas. Y en esa lucha, toca magistralmente la desobediencia civil: la distinción entre lo legal y lo justo “si para evitar un accidente, nos saltamos un semáforo en rojo, cometemos una ilegalidad, pero en ningún caso es un acto injusto” “del mismo modo, los estados cometen actos legales, pero injustos” y nos advierte de los distintos modos que existen en la sociedad de tal modo que el poder reprime la justicia. Para Foucault “la idea de justicia en sí es una idea que ha sido inventada y puesta a funcionar en diferentes tipos de sociedades como instrumento de cierto poder político y económico, o como un arma contra ese poder”.
Y todo ello en medio de un debate ameno, a veces difícil, con preguntas del público, y con múltiples temas que entran y salen como una madeja.
Microeconomía: una presentación crítica
Diciembre 27, 2008
Para un estudiante de microeconomía, ¿cuál es el valor de un libro que finaliza con un inquietante “Entonces, ¿puede la microeconomía servir para algo?. Hemos mostrado que no.”? La honestidad de su planteamiento. Porque independientemente de que uno se encuentre capacitado para juzgar la validez de sus críticas, Guerrien y Jallais hacen un esfuerzo muy logrado para mostrar en 180 páginas de forma muy clara las cuestiones principales de la microeconomía. Punto y aparte; plantean sus interrogantes y sus críticas. Y aunque la crítica es demoledora -y aún amarga, porque uno no puede dejar de cuestionarse si las largas horas de sufrimiento preparando los exámenes de microeconomía, han sido sólo eso, sufrimiento- la exposición tiene un trasfondo de honestidad, que una vez asumida te enriquece como lo hace toda reflexión. Una joya añadida han sido sus links a la página personal de Ariel Rubinstein, donde uno puede descargarse el texto integro de sus magníficos manuales de teoría de los juegos y microeconomía.
Simplemente, una cosa.
Diciembre 7, 2008
Just one thing es el título de un original libro que recoge 12 artículos de 12 grandes inversores norteamericanos de las altas finanzas, tiburones de la gestión alternativa o hedge funds. Como el mismo John Mauldin dice, editor del libro y el mismo inversor: “Una de las mejores cosas de mi profesión es que uno llega a conocer a personas de una gran inteligencia y talento. Uno puede relacionarse con esas personas y aprender de ellos. Si tuviéramos la oportunidad de hablar con cada uno de ellos, que idea compartirían ellos con cada uno de nosotros que consideraran de valor (…) por eso les pedí que, sin ningún tipo de limitación, cada uno de ellos escribiera sobre Just one thing (…) y que lo hicieran de forma accesible por que nada me es más frustante para mi que percibir en un escrito una gran idea, pero ser incapaz de entenderla..” Y el resultado es realmente sorprendente: 12 cartas, algunas de ellas técnicas y con sustancia matemática que descubren aspectos sorprendentes del comportamiento de los mercados explicadas de una forma clara y asequible, otras con un profundo sentido psicológico sobre el autocontrol y los sesgos que condicionan nuestra toma de decisiones, o sobre los efectos económicos de la globalización y las nuevas pautas demográficas en nuestra economía. Pero todas ellas transmiten experiencias y opiniones solventes, de gente curtida con una extraña mezcla de rigor académico, extensa cultura, profundo humanismo y experiencia de tiburón financiero. Un coctel realmente sorprendente.
El imperio romano y el problema del poder en la antigüedad
Marzo 23, 2008
El imperio romano y el problema del poder en la antigüedad. Creo que todos sabemos algo del imperio romano y el poder. Lo hemos oído en los cursos de historia de la escuela, en el cine, en artículos perdidos de suplemento dominical … Por eso la contraportada de esta The Roman Empire. A very short introduction me atrajo. No se trataba de la n-enésima historia breve, que te trata de dar una visión general abreviada que te aporta poco, o una disquisición de temas escogidos que son de interés para especialistas, si no de algunos temas que para mí son de interés hoy y que al ver el libro me pregunté que solución le habían dado los romanos. El libro es lo suficientemente breve (130 páginas) y el autor Christopher Kelly (fellow del Chorpus Christi college de Cambridge) dispone de la solvencia necesaria para tratar los temas con profundidad e interés. Y así fué. Por ejemplo, al tratar la misión imperial de los romanos, “la formación del imperio había sido la consecuencia no planeada de una moderada y razonable política de seguridad nacional [...]. Cicerón lo expresó [..] la única razón para hacer la guerra es asegurar que los romanos puedan vivir en paz” ¿Os suena? Y así otros temas, como el papel de los cristianos en el imperio romano, la tratamiento de la herencia cultural griega en el imperio romano (un tema de usurpación cultural que tiene mucho en común con los actuales nacionalismos) o incluso hasta que punto los imperialismos británico y americano han mirado a los romanos buscando la solución al problema clave de cualquier imperio: su estabilidad en el tiempo una vez que han alcanzado el cenit.
El arte de dirigir una empresa
Mayo 8, 2007
El arte de dirigir una empresa alivia por su brevedad (apenas 200 páginas), su esquematismo erudito y la sinceridad y vivencia real que transmite. No es un compendio de recetas mágicas -no lo pretende. Simplemente recoge la experiencia sistematizada de otros, que por ser sistematizada, se distingue radicalmente de “consejos a toro pasado”. Y como promesa de que lo mejor está por venir, su descripción en las primeras páginas de lo que es ser un directivo: planificar, organizar, liderar y controlar. Planificar, especificar los objetivos a alcanzar y decidir con anticipación las acciones. Organizar, ordenar y coordinar los recursos necesarios para el plan. Liderar, estimular, inspirar a los miembros para que crezcan, para que se inventen a sí mismos en las tareas que deben llevar a cabo. Controlar, porque los planes sólo son aproximaciones.
Y los demás capítulos, el mismo deleite con ese trasfondo de cosa de verdad, que te la cuenta alguien que lo ha vivido, que te cuenta su experiencia, que puede que te sea útil, o no: teoría de gestión, planificación de estrategias, estructura organizativa, toma de decisiones, recursos humanos, control de gestión…
Cómo nos venden la moto: Chomsky e Ignacio Ramonet
Febrero 6, 2007
Cómo nos venden la moto: Libro finísimo en papel reciclado. Dos artículos de dos autores con nombre propio de ideas propias: Noam Chomsky e Ignacio Ramonet. En Chomsky siempre he admirado su lucidez y su radicalidad serena; aguijón de conciencias, analiza la realidad quitando una a una cada capa de este pastel milhojas, y no se pringa. Se puede estar entusiasticamente de acuerdo o ignorarlo, pero nunca echarle encima el escudo de quien repudia a un fanático. Distinto es para mí el caso de Ramonet. Siempre respeté los editoriales de Le Monde Diplomatique, pero últimamente se hacían demasiados tendenciosos, demasiado incluso para leerlos aunque sólo fuera por oír voces completamente diferentes. Cómo nos venden la moto son dos artículos de apenas 35 páginas cada uno. Chomsky nos cuenta en el suyo el amaestramiento de una democracia en la que quieren retener el poder los de siempre. Y aunque suena a tópico, sorprende su desapasionada y aséptica descripción de lo que llama fabricación de la opinión. Tuvo su origen con la primera operación de propaganda moderna, con Woodrow Wilson en 1916, que gano las elecciones con su plataforma Paz sin Victoria; pero una vez en el poder decidió que había que participar en el conflicto, y se desencadeno para ello toda la maquinaría necesaria para que aquellos que le habían votado por su Paz decidieran ahora gustosamente acudir a su Guerra. Y sigue Chomsky con nociones tan atrayentes, y espeluznantes, como la democracia espectadora, el desfile de enemigos o la argumentación de la primera guerra del golfo, donde en buena lid, el pretendido orden internacional no llega a ser ni tan solo una parodia del sistema de justicia que rige nuestras relaciones diarias entre vecinos, sino simplemente una ley del más fuerte encubierta, donde la única esperanza es una opinión pública interna harta. Nihil novum sub sole, pero no deja de sorprender que se exponga por enesima vez con tanta claridad.
Denuncia Ramonet en su artículo la tiranía catódica: la confusión entre comunicación e información, el marketing –explotación de nuestras debilidades y deseos ocultos- y el aturdimiento. Se enfrenta Ramonet, no sin razón, a los nuevos oligarcas. Y acaba con una reflexión: para ellos, y como signo de la nueva era, el poder político no es sino el tercer poder; una vez que se tienen a la vez el poder económico y el mediático, el político –como bien demuestra un personaje italiano- no es sino una mera formalidad.
Bertrand Russell: La conquista de la Felicidad.
Noviembre 17, 2006
La lógica llevada hasta sus últimas consecuencias. Siempre he tenido la misma sensación después de leer a Bertrand Russell. La lógica llevada hasta sus últimas consecuencias con la ligereza y facilidad de un superman levantando un camión con una sola mano. Uno se puede perder en sus razonamientos logicistas de fundamentación de las matemáticas o sorprenderse del desparpajo con que se despacha con los presocráticos, pero cuando realmente crees entenderlo no puedes dejar de maravillarte de la valentía y fuerza de un espíritu libre que se abre camino con machete de lucidez, cordura y sentido común (y un aguijón de sorna inglesa que le hace a veces un pelín repelente, todo sea dicho). Le robé a Pilar de su mesilla de noche La conquista de la Felicidad, doscientas y poco páginas de edición de bolsillo. Un desmenuze de la tensión entre el ser y el querer ser, entre el ser y lo que quieren que seamos, revisando cada una de las facetas más importantes de la vida de una persona común: el regodeo en la infelicidad como estado del alma superior, la competencia, el aburrimiento, la fatiga (tan actual), la envidia, el sentimiento de pecado, la manía persecutoria (tan común) y el miedo al qué dirán (con internet, tal vez un poco menos?). Y tras ello, con un transfondo en el que creo percibir un eco de Fromm: the grounding, el esfuerzo, la resignación, el cariño, la familia, el trabajo. En suma, la entrega a lo externo de nosotros mismos, a la empresa en si misma que es la vida.. y en los momentos de pausa, una respiración profunda que te hace sentir desde los alvéolos hasta la tierra húmeda que sostiene nuestros pies.
Filosofía Política: a very short introduction to human interactions
Noviembre 11, 2006
Tengo que reconocer que era bastante escéptico ante la idea de leer los libros de la serie A very short introduction de Oxford University Press. Ero algo así como comer sopa de lata. Admitir que el afán de cada día castraba mis ansias –evidentemente no logradas- de ser algún día un hombre culto a la manera clásica, y que a la postre me veía reducido como cualquier quinqui hijo de vecina a leer este guía precocinada de cultura enlatada. Pero no ha sido así, y la Political Philosophy de David Miller ha sido un baño para el alma que a golpe de palabras abre horizontes. A partir de una breve disquisición sobre el fresco Del buen gobierno del Palazzo Pubblico de Siena, Miller te lleva en sólo 110 páginas desde la necesidad de preguntarse e investigar sobre los orígenes y efectos del buen y mal gobierno, a cuestiones sobre si es cierto que el gobierno como tal tiene efectos sobre nuestras vidas, y con artimaña de filósofo, al contestar a esa pregunta en principio trivial va desenmascarado todos los artilugios del gobierno: su legitimidad, el anarquismo, la democracia representativa y sus contradicciones, la injerencia de la autoridad en lo privado (podemos fumar?, no podemos? Debemos cobrar al fumador sus gastos sanitarios de cáncer de pulmón? o tal vez sea una sociedad mejor que tolere y sufrague esos deslices…) Y en ese viaje desgrana y analiza la idea de justicia a partir de una cita de Justiniano: consistencia, relevancia y proporcionalidad… Finaliza con un breve análisis sobre la justicia respecto a los grupos sociales, el feminismo, las minorías culturales y de ahí el salto a las naciones (permanecerán los estados? o son los estados necesarios para la justicia social..?) Cómo el mismo dice en una de sus páginas, una fascinante reflexión sobre las human interactions…
Rubens en Londres
Noviembre 9, 2006
Estuvimos el fin de semana pasado Pilar y yo en Londres. Nos alojamos en el Westminster Citty Inn, con una oferta de fin de semana, cerca de la estación de metro Plimico. Un barrio idílico en el centro de Londres, con edificios de ladrillos modernos que, con forma de pseudo-aldeas excesivamente altas, imitan las casas tradicionales: parques privados y calles inmaculadas, a un tiro de piedra del Thames y la Tate. El hotel un rascacielos. Moderno, con habitaciones de diseño añorantes de hombres de negocios en días de diario y luces calabaza y camas japonesas en la recepción que parecía un restaurante moderno de sushi, pero en las que no vi, sin embargo, a ninguna rubia despampanante tumbada en vaqueros y sujetador. Pilar no las echaba de menos, creo.
Paseamos por Trafalgar Square, rendimos honores a Nelson, desayunamos deliciosamente en un bar frecuentado por, creo, Gywenth Paltrow cuando visita Londres –no la vimos tampoco- y después, alimentado el cuerpo, descubrimos la National Gallery. Edificio sobrio, deambulamos a la búsqueda de los highlights: el oscuro enigmático de Da Vinci con su Virgen de las Rocas, la imperturbable serenidad geométrica de Piero de la Francesca (creo que la mejor colección fuera de Italia), el extrañamente moderno Paolo Ucello, unos sorprendentes Matisse y Monet, los girasoles oníricos de Van Gogh, y en un rincón, ya cansados, recostados en un excelente, mullido y entrañable sofá windsor, iluminados por la luz misma que salía de los cuadros de Rubens, pudimos contemplar la masa inmensa en su reposo de Sansom, dormido bajo la mirada triunfante con un resquicio de arrepentimiento de Dalila, y compartir el atisbo furtivo de los soldados en la puerta, que como nosotros, contemplábamos la escena como si estuviera ocurriendo en ese preciso momento….
La naturaleza y los griegos
Noviembre 2, 2006
Estoy en Cambridge (el porque es algo que dejo para otro post). Justo enfrente del King’s College, con su gótico de belleza serena que se alza al cielo sin excesos, como si quisiera decir que aun siendo terriblemente bello es de este mundo, a un paso de la oficina, tengo la tentación hecha papel: Cambridge University Press, terriblemente cara aun a pesar del descuento del 20% que yo no tengo por no tener carné de la Universidad. Allí sacrifiqué un almuerzo por comprar una impecable edición económica de Nature and The Greeks, de Schrodinger. No recuerdo donde leí el dilema que tuvo de joven Schrodinger: ser filósofo o dedicarse a la física. Comentaban en el libro de olvidado autor que fue una circunstancia afortunada que Schrodinger se dedicara a la física, pues si bien es incierto si hubiera sido un buen filosofo, no queda duda que ha sido un gran físico. Su famosa ecuación que figura en su lápida como si fuese la causa de su muerte -a mi siempre me ha parecido de un mal gusto macabro-, sigue siendo la forma mas comprensible de introducirse a la mecánica cuántica. Tiene Schrodinger libros y ensayos que sorprenden por su profundidad sin complicaciones en temas que aparentemente van mas allá de la física, tal vez por que para él, el conocimiento era todo uno: actividad intelectual. El esfuerzo argumento a argumento para tender puentes que nos lleven más allá de nosotros mismos. La tesis fundamental del libro Nature and The Greeks es que los griegos siempre consideraron este mundo como algo susceptible de ser comprendido racionalmente, y se lanzaron a ello escuela tras escuela: la razón contra los sentidos, la realidad material de los números pitagóricos, la concepción del atomismo -mucho mas que un sonó la flauta o idea feliz- la unicidad del ser y el problema del cambio y la paradoja de Zenón.. y todo ello Schrodinger lo cuenta con la prosa fácil, elegante, de alguien para quien los griegos eran inspiración directa con la que enfrentarse al shock que en la física produjo la mecánica cuántica: la perdida del determinismo, el problema del vacío cuántico o la relatividad del tiempo. Sorprende -y alivia- Schrodinger con su sutileza: para hacer física y para ir más allá de la física… hacia al conocimiento y la conciencia.
