kaufmann.jpgCualquier organización humana es un conjunto de voluntades autónomas, encorsetadas en mayor o menor medida por una jerarquía de mando, redes de información y comunión de intereses. Y es la palabra autónoma lo que diferencia estas organizaciones de los mecanismos a los que la técnica doméstica nos tiene tan acostumbrados. Pulsas un botón y sin embargo la lavadora no tiene por que ponerse en marcha necesariamente. Gerald Kaufman fué ministro con el gobierno laborista desde 1974 hasta 1979. En la wikipedia dicen de él que fue este libro el que inspiró la serie “Yes, Minister” –yo la ví en la TV3 como “Sí, Primer Ministre”. Dicen que como El Principe de Maquiavelo se recomendaba a los reyes, How to be a Minister se recomienda a todos los miembros de un nuevo gabinete británico. Los escarceos inter pares que toda la lucha por el poder conlleva los deja el autor para la introducción. Los capítulos van desgranando la maquinaria de la administración civil británica y sus funcionarios (los ministros van y vienen, los secretarios permanecen). Esa masa informe de voluntades, inercias y reglas no escritas que en teoría está dispuesta a ejecutar las órdenes al instante y como un solo hombre, pero que en la practica es como un barco de vela, donde permanentemente hay que estar atento a donde sopla el viento, y donde un golpe de timón es siempre incierto. Capítulo a capítulo (una lista de comos: como hacer una ley, como operar en el parlamento, como recibir a una delegación, como operar el sistema, como estar en contacto con tu partido…) uno cree ir haciéndose la idea, casi por osmosis, de que es hacer política (policy and politics) . Me lo recomendó Bill Nuttall en su curso Introduction to Technology Policy, en la Judge Management School, y fue una delicia (el curso, sus clases y el libro).

Contra el fanatismo

Mayo 27, 2006

amos_oz.jpgContra el fanatismo (Amos Oz, Ed. Siruela) Tres relatos, de apenas 30 páginas cada uno, sobre La naturaleza del Fanatismo, La necesidad de llegar a un compromiso, y Sobre el goce de escribir y el compromiso. Me ha sorprendido la lucidez y la ternura de quien, con un escalpelo de terciopelo, es capaz de adentrarse humanamente en la herida más profunda sin ser carnicero y exponer con delicadeza lo que de universal tiene el conflicto arabe-israelí: el fanatismo. Y lo hace desde tres puntos de vista: el conceptual, por lo permanente; el práctico, por comprometido y coherente; y el personal, por integro.
El conceptual: el anhelo de algunos congéneres nuestros por verdades absolutas y sencillas, que confieran seguridad más allá de toda duda, y duda para ellos es una sonrisa o una pregunta. Pero eso no basta. “La esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a cambiar a los demás”, “el señor Bin Laden y la gente de su calaña no sólo odian a Occidente [..] quieren salvarnos de nuestros aciagos valores [..] Solo prevalecerá la paz cuando el mundo se haya convertido no ya al islam, sino a la variedad más rígida [..] Bin Laden nos ama esencialmente”.
Práctico: por que, comprometido, Amos nos da su visión personal de luz frente a esa batalla 2entre fanáticos que creen que el fin, cualquier fin, justifica los medios” y “aquellos que pensamos que la vida tiene prioridad sobre muchos otros valores, convicciones y credos”: la capacidad de las personas de “imaginar lo que sus ideas implican”, reivindicar que “donde tenemos razón, no pueden crecer flores”, y la habilidad de “existir en situaciones con final abierto” y ahí conecta con lo
Personal: por que para el, es el acuerdo el caballo de batalla. Pero no visto como capitulación, no como cesión indiscriminada (“una buena cerca hace buenos vecinos”) sino como “tratar de encontrarse con el otro en algún punto del camino” y añade: “llevo 42 años casado con la misma mujer. Así que algo sé de acuerdos” y no sin cierta ironía “no hay acuerdos felices: un acuerdo feliz es una contradicción”. Y una reflexión final: que autoridad tiene un escritor para opinar, para escribir en tiempos de guerra…. según el, la capacidad de ponerse en la piel de otro..

grameen.jpgEl microcrédito como derecho fundamental de los seres humanos para poder llegar a ser personas. Basarse en la firme creencia de que todo ser humano lleva dentro de si el potencial, las habilidades y la voluntad necesarias para organizar recursos productivos y dar lugar a una actividad económica que garantize su sustento y eleve su calidad de vida. Reconocer el derecho a todo ser humano en sociedad a que se le conceda la confianza suficiente como para que se le ceda en préstamo una fracción del capital acumulado por ésta.

Muhammad Yunus lo describe: su aventura empresarial para convertir en una realidad sostenible esos supuestos. La odisea de un joven economista de Bangladesh, empresario de éxito y con estudios post-doctorales en USA, que promueve la creación de un banco en Bangladesh con el objetivo de financiar con pequeños créditos iniciativas de mujeres destinadas a desarrollar negocios que aseguren su sustento, no basandose en avales, sino en la confianza. Una odisea empresarial que actualmente gestiona más de 1800 millones de euros. El propio interés de una persona, en el que el aumento de nivel de vida gracias al prestamo será la mejor garantía para su devolución (con la complicidad del banco para perdonar los posibles impagos debidos a fuerza mayor) es motivación microeconómica muchisimo más fuerte que la que se pueda obtener de simples garantías de los que ya tienen algo.

La Idea de Europa

Abril 26, 2006

gsteiner.jpgCuatro hipótesis y una esperanza. Cuatro hipótesis para entender lo que somos, de dónde venimos; y una esperanza: que lo hayamos entendido para poder decidir a donde vamos. ¿Qué es Europa?, o más bien, ¿qué es aquello que conforma la idea que tenemos de Europa?. En menos de 50 páginas de tamaño octavilla -en una deliciosa edición de Siruela en papel de calidad que recuerda el secreto íntimo de un libro de oraciones o de una novela romántica para señoritas- George Steiner enuncia sus 4 hipótesis: (1) Los cafés de la Europa Continental, allí donde se conversa y discute, donde nacen las más grandes quimeras y proyectos (2) La europa peripatética, la que se puede recorrer a pie y donde los accidentes naturales son a escala humana (3) La memoria del tiempo en una historia siempre presente a través de los nombres de las calles, siempre refiriéndose a personas, hechos, sitios. (En suma, el espacio y el tiempo a escala humana). Y (4) , la herencia de Atenas y Jerusalen, fe y razón (¿acaso pueden haber ciencia sin fe en el resultado que te esboza la razón?) Y una esperanza, de una Europa que no pierda “la audacia del alma”, “la sacralidad del detalle mínimo”, “la diversidad”, y donde “la vida no examinada, no merece la pena de ser vivida”.