Bertrand RussellLa lógica llevada hasta sus últimas consecuencias. Siempre he tenido la misma sensación después de leer a Bertrand Russell. La lógica llevada hasta sus últimas consecuencias con la ligereza y facilidad de un superman levantando un camión con una sola mano. Uno se puede perder en sus razonamientos logicistas de fundamentación de las matemáticas o sorprenderse del desparpajo con que se despacha con los presocráticos, pero cuando realmente crees entenderlo no puedes dejar de maravillarte de la valentía y fuerza de un espíritu libre que se abre camino con machete de lucidez, cordura y sentido común (y un aguijón de sorna inglesa que le hace a veces un pelín repelente, todo sea dicho). Le robé a Pilar de su mesilla de noche La conquista de la Felicidad, doscientas y poco páginas de edición de bolsillo. Un desmenuze de la tensión entre el ser y el querer ser, entre el ser y lo que quieren que seamos, revisando cada una de las facetas más importantes de la vida de una persona común: el regodeo en la infelicidad como estado del alma superior, la competencia, el aburrimiento, la fatiga (tan actual), la envidia, el sentimiento de pecado, la manía persecutoria (tan común) y el miedo al qué dirán (con internet, tal vez un poco menos?). Y tras ello, con un transfondo en el que creo percibir un eco de Fromm: the grounding, el esfuerzo, la resignación, el cariño, la familia, el trabajo. En suma, la entrega a lo externo de nosotros mismos, a la empresa en si misma que es la vida.. y en los momentos de pausa, una respiración profunda que te hace sentir desde los alvéolos hasta la tierra húmeda que sostiene nuestros pies.

siena_buen_gobierno1.jpgTengo que reconocer que era bastante escéptico ante la idea de leer los libros de la serie A very short introduction de Oxford University Press. Ero algo así como comer sopa de lata. Admitir que el afán de cada día castraba mis ansias –evidentemente no logradas- de ser algún día un hombre culto a la manera clásica, y que a la postre me veía reducido como cualquier quinqui hijo de vecina a leer este guía precocinada de cultura enlatada. Pero no ha sido así, y la Political Philosophy de David Miller ha sido un baño para el alma que a golpe de palabras abre horizontes. A partir de una breve disquisición sobre el fresco Del buen gobierno del Palazzo Pubblico de Siena, Miller te lleva en sólo 110 páginas desde la necesidad de preguntarse e investigar sobre los orígenes y efectos del buen y mal gobierno, a cuestiones sobre si es cierto que el gobierno como tal tiene efectos sobre nuestras vidas, y con artimaña de filósofo, al contestar a esa pregunta en principio trivial va desenmascarado todos los artilugios del gobierno: su legitimidad, el anarquismo, la democracia representativa y sus contradicciones, la injerencia de la autoridad en lo privado (podemos fumar?, no podemos? Debemos cobrar al fumador sus gastos sanitarios de cáncer de pulmón? o tal vez sea una sociedad mejor que tolere y sufrague esos deslices…) Y en ese viaje desgrana y analiza la idea de justicia a partir de una cita de Justiniano: consistencia, relevancia y proporcionalidad… Finaliza con un breve análisis sobre la justicia respecto a los grupos sociales, el feminismo, las minorías culturales y de ahí el salto a las naciones (permanecerán los estados? o son los estados necesarios para la justicia social..?) Cómo el mismo dice en una de sus páginas, una fascinante reflexión sobre las human interactions…